No, no se trata de hacer un discurso apocalíptico y catastrófico de lo que las nuevas tecnologías traen consigo. Nada más lejos de la intención de este post, no obstante, es necesario conocer que internet, como cualquier herramienta puede ser utilizada de muchas maneras, no todas enriquecedoras.
En relación con el tema de este blog, adolescentes y salud mental, internet nos acerca a algunos riesgos:
- En primer lugar, por ser el más divulgado, nos encontramos con el uso abusivo, excesivo o, dicho de otra manera, la adicción a internet. No se encuentra aún incluido en las clasificaciones psiquiátricas (DSM-IV-TR, CIE-10), pero en ello andan los expertos en la actualidad.
- Acoso sexual (grooming), en los que un adulto trata de contactar con un menor haciéndose con intenciones de abusar de éste. Los expertos en la materia afirman que es algo infrecuente, pero las consecuencias son tan graves que merece tenerlo en consideración.
- Acoso escolar (bullying), el que ya existe en los coles e institutos, pero que se ve facilitado con las nuevas tecnologías (pensemos en la accesibilidad y durabilidad de un mensaje en una red social, por ejemplo). Además, el "agresor" puede tener una menor percepción del daño que causa (no resulta lo mismo insultar a alguien mirándole a la cara y teniéndolo delante que detrás de una pantalla y con el "anonimato" que ofrece la red).
- Amenazas a la privacidad (sexting), el envío de contenidos eróticos/pornográficos a través de teléfonos móviles. Se trata de algo relativamente frecuente en los institutos, entre parejas adolescentes que se envían mensajes algo subidos de tono y que pueden reenvíarse a amigos/enemigos a través de los móviles en el caso de que la relación no vaya del todo bien. Imaginarse cómo tiene que sentirse el chaval/chavala que ve parte de su intimidad extendiéndose entre sus compañeros creo que resulta bastante fácil, de hecho, en algunos casos las consecuencias pueden ser tan graves como estas.
Y ahora la pregunta es: ¿y cómo podemos hacer algo para evitar todo esto? Desde algunas fuentes especializadas se sugiere hablar con los menores y sugerirles:
- Aceptar como amigos en redes sociales sólo a amigos reales, a gente que conozcan "de carne y hueso", rechazando contactos de desconocidos y tratando de debatir con ellos sobre la extendida idea de que "el más guay es el que más contactos tiene en facebook"
- Cuidar las contraseñas, sobre todo en ordenadores compartidos. La "suplantación" es algo muy frecuente (y generalmente inocuo).
- Pensar antes de enviar un mensaje, y no hacer a otro lo que no deseas que te hagan a tí (colgar fotos avergonzantes en facebook o tuenti, airear intimidades, poner insultos en el muro de alguien...)
Algunos enlaces interesantes son:
Me ha encantado tu blog, y esta entrada es estupenda! Enhorabuena!!!
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