miércoles, 21 de diciembre de 2011

Sexualidad adolescente

Hoy quería dedicar un espacio en este blog a un tema que en la adolescencia cobra especial importancia, y que constituye un área importante en la vida adulta: la sexualidad.

En esta etapa tan crucial, en la que uno va definiendo con mayor precisión su identidad futura, se empieza también a cuestionar algunas cosas en lo que concierne a la sexualidad; comienza a sentir atracción, enamoramiento; en ocasiones surgen dudas en torno a la orientación sexual, a los sentimientos, al cómo estar con los demás... y un largo etcétera que acompaña a ese torbellino hormonal que supone la pubertad.


Hay mucho artículo escrito acerca de la mayor precocidad del adolescente actual en el inicio de las relaciones, también se habla con frecuencia sobre la sexualización de la sociedad contemporánea, alguno incluso apunta a ésta última como posible causa de la primera. Es de este asunto al que quiero dedicar hoy un espacio en este blog.

Cuando les preguntan a los chavales/as que por qué se inician tan pronto en las relaciones sexuales, ellos responden  que fundamentalmente es por dos razones:

1. Por curiosidad, a lo que podría contribuir en efecto una sociedad en la que poco se deja a la imaginación y donde, ciertamente, se explicita al máximo la sexualidad en cualquier espacio/medio de comunicación, desde un anuncio en la parada del autobús, o en el periódico, a una serie cualquiera (o película) de televisión. La pornografía está también accesible para cualquiera que sepa encender un ordenador.

Poco podemos hacer para  modificar esto, no podemos evitar ni la curiosidad adolescente por el mundo adulto, ni que los mensajes sexualizados lleguen a nuestros chavales. Eso no implica que nada pueda hacerse, que no podamos, por ejemplo, (al igual que hacemos con las películas de monstruos cuando son niños diciéndoles que son de mentira), hacerles ver que lo que en pantalla se muestra no es sino una imagen ficticia de lo que supone en realidad una relación íntima

2. Por presión de la pareja. Tan terrible como suena es el que alguien pueda iniciar unas de sus experiencias más íntimas sintiéndose forzado a ello. En mi opinión es aquí donde recae gran parte de nuestro trabajo, por un lado educando en el respeto al que dice no, por otro trabajando el manejo del adolescente de esa presión. En ambos sentidos, es esencial el trabajo de las habilidades sociales, y muy especialmente de la asertividad.


Se trata, en definitiva, de que cada persona llegue a la madurez sexual (o al menos a su inicio) sintiéndose libre para elegir, para sentir y para decidir en qué momento y hasta dónde quiere llegar. Ni qué decir tiene el valor de estas primeras experiencias en el establecimiento de una sexualidad sana y libre, entre otras cosas, de disfunciones sexuales.



2 comentarios:

  1. esto me parese genial me a ayudado con mis tareas, doy las grasias.

    ADRIAN

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    1. Me alegra haber podido servirte de ayuda. Mucho ánimo con tus tareas! Un saludo

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